Mejorar el rendimiento busca que el cuerpo haga más: correr más rápido, levantar más, aguantar más tiempo. Es el objetivo típico de quien ya tiene una base y quiere dar el siguiente paso.

Los tres pilares

Fuerza: capacidad de producir potencia. Resistencia: sostener un esfuerzo en el tiempo. Recuperación: el pilar menos entrenado a propósito y el que más determina el resultado.

Periodización

Se entrena en bloques: uno de base (volumen, técnica), uno de intensidad (cargas altas, menos volumen), y uno de descarga (semana liviana para absorber el trabajo). Entrenar siempre igual, sin descarga, es la forma más común de estancarse o lesionarse.

En la práctica

3-5 sesiones semanales entre fuerza, resistencia e híbrido. Una semana de descarga cada 4-6 semanas. Métricas medibles, no solo sensaciones.

Para quién es esto

No es el punto de partida si recién empezás — primero hace falta una base de varias semanas (nivel principiante). Es para cuando esa base ya existe y el objetivo es específico: una carrera híbrida, una marca personal, más carga de trabajo físico.